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Archivos Mensuales: agosto 2014

“Santiago Sin Rayados”: La campaña de Santiago Mío que recupera las fachadas de la ciudad

En ciertos sectores de Santiago, los rayados se han tomado gran parte de las fachadas de las casas y de los locales comerciales, por lo que se han vuelto un verdadero problema para los vecinos.

Sin embargo, hace tres meses, los hermanos Leonardo y Héctor Godoy, decidieron que podían ayudar a cambiar esta situación a través de Santiago Mío, fundación que crearon para limpiar y recuperar las fachadas como una manera de crear conciencia en la gente sobre la importancia de los espacios públicos y devolverle a los vecinos un entorno más amigable.

Asimismo, como una manera de evitar que se realicen más rayados “sin sentido” en los espacios públicos, desarrollaron un programa educativo para los más jóvenes con el fin de que conozcan el valor y el patrimonio de la ciudad.

Para conocer más sobre el trabajo de Santiago Mío, conversamos con Leonardo Godoy, director de la Fundación.

Santiago: Una ciudad para cuidar

Cortesía Santiago Mío.

El amor y apego que Leonardo tiene por Santiago es tan grande que, cada vez que ve un rayado en la fachada de alguna casa, una tienda o en cualquier muralla, siente que a la ciudad le están arrebatando su dignidad y belleza.

Sin embargo, en vez de solo lamentarse por esta situación, decidió que junto a su hermano, Héctor, trabajarían para cambiarla, sobre todo en aquellos lugares en donde la gran cantidad de rayados ya es un problema para quienes viven o trabajan ahí.

Con este objetivo crearon hace tres meses Santiago Mío, fundación con la que se propusieron crear conciencia en la gente sobre la importancia que tiene la ciudad en sus vidas mediante tres campañas, siendo una de ellas, “Santiago sin Rayados”.

Ésta consiste en borrar los rayados de las fachadas y murallas de Santiago que definen como “sin sentido” y que Leonardo nos cuenta que son hechos por quienes sienten que la ciudad no les pertenece, porque no la conocen.

Por este motivo, a través de la Fundación, también buscan educar a la gente sobre la responsabilidad que tenemos los ciudadanos sobre nuestro patrimonio urbano en la campaña “Santiago Mío Educa”.

“Santiago sin Rayados”: Por la belleza y dignidad de la ciudad

Esquina Monjitas con José Miguel de la Barra, Barrio Bellas Artes. Cortesía Santiago Mío.

En solo tres meses de existencia, la Fundación ha autogestionado intervenciones en puntos bastante visibles de la ciudad que tenían rayados, como las calles José Miguel de la Barra, Merced y Monjitas, en el Barrio Lastarria, y la plaza que está frente a La Chascona, la antigua casa de Pablo Neruda ubicada en el Barrio Bellavista.

El proceso para hacer esto posible se realiza de la siguiente manera: la Fundación elige un lugar que esté afectado por los rayados, les presenta la intervención a los vecinos con quienes se acuerdan los días de trabajos, en los que participan miembros de Santiago Mío y voluntarios coordinados por Santiago Mío.

Según nos cuenta Leonardo, la propuesta siempre es bien recibida, porque los vecinos sienten que los rayados producen inseguridad y afectan tanto a los emprendimientos como a quienes viven en el lugar. Eso sí, en cada una de sus intervenciones mantienen los graffitis y murales, porque no están en contra de éstos, pero sí borran los rayados que consideran que no aportan ni alegría ni identidad a los barrios.

Esquina Monjitas con José Miguel de la Barra, Barrio Bellas Artes. Cortesía Santiago Mío.

Días después que terminan la intervención, los miembros de la Fundación visitan los lugares en donde trabajaron para ver si las fachadas se han mantenido sin rayados o si es necesario realizar nuevas limpiezas. No obstante, Leonardo asegura que, en muchos casos, son los mismos vecinos quienes por iniciativa propia se dedican a mantener la limpieza de los muros, muestra del autocuidado que se genera con la intervención colaborativa, por lo que vuelven a valorar los espacios públicos.

Este fin de semana, la Fundación inició una nueva intervención de limpieza en la Avenida Vicuña Mackenna que cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Santiago y que se realizará en dos etapas. La primera, entre la Alameda y Santa Isabel, y la segunda, hasta la avenida 10 de julio, tramos en los que limpiarán las fachadas de casas, edificios y locales comerciales.

Como la idea es limpiar cada vez más muros de la ciudad, la Fundación está abierta a crear nuevas alianzas y sumar socios para poder financiar nuevas intervenciones en más lugares de Santiago y ayudar así a desarrollar en los habitantes un sentido de identidad y pertenencia con la ciudad.

Más campañas de Santiago Mío

Cortesía Santiago Mío.

La segunda campaña de la Fundación, llamada “Santiago Mío Educa”, invita a los niños y jóvenes a que conozcan el patrimonio de su ciudad y sepan que los rayados dañan los espacios públicos y a quienes viven en ellos.

Para llevarlo adelante, la Fundación está abierta a que los colegios se hagan socios de Santiago Mío y así reciban libros y manuales de uso sobre Ciudad y Patrimonio en los que se enseña la importancia de cuidar la ciudad, la que para Leonardo es fundamental porque modela el carácter (de las personas) y es el escenario de la vida.

La tercera campaña será la entrega de un “Sello de Responsabilidad Urbana” a los locales que se preocupen de mantener la limpieza de las fachadas de acuerdo a los estándares fijados por la Fundación y algunas entidades especializadas en patrimonio, con las que están en conversaciones. De esta manera, la idea es que la gente reconozca a los lugares que ayudan a mantener más limpias sus fachadas como una manera de difundir el cuidado por la ciudad.

Por otro lado, el próximo lunes 25 de agosto, la Fundación tendrá un stand de difusión en el Paseo Huérfanos en donde la gente podrá conocer las intervenciones que han llevado a cabo, comparando el estado anterior y actual de las fachadas.

Imágenes: Cortesía Santiago Mío.

vía Plataforma Urbana.

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Colbún y Gener desechan acuerdo para construir buque de GNL y proyecto vuelve a retrasarse

La fecha para concretar acuerdo de compra del barco regasificador con noruega Höegh LNG ya venció, y compañía europea lo volvió a poner en el mercado.

El plan de las generadoras Colbún y AES Gener de contar con gas propio para operar sus centrales, a través de la instalación de un terminal flotante de regasificación de GNL, deberá seguir esperando.

Las compañías desecharon el acuerdo que firmaron en septiembre de 2012 con la noruega Höegh LNG para la construcción y compra de un barco regasificador, retrasando nuevamente la concreción del terminal, que se ubicaría en la V Región y debía estar operativo a fines de 2014.

Ignacio Cruz, gerente general de Colbún, señaló que la unidad que se construía en los astilleros de Hyundai Heavy Industries en Corea -y que estaba destinada al proyecto que impulsan con AES Gener- fue puesta en el mercado por la noruega para ser adquirida por un tercero.

“En el acuerdo que teníamos efectivamente ya vencieron los plazos, pero seguimos trabajando con ellos en el desarrollo de ese proyecto. El contrato que teníamos, que aplicaba sobre un barco específico, venció. Ese barco hoy está en el mercado”, precisó Cruz.

El ejecutivo dijo que esto no significa que hayan cerrado la puerta a la idea del terminal de GNL, aunque precisó que hoy se están analizando distintas alternativas técnicas y de ingeniería, cuestión en la que la noruega los seguirá asesorando.

“Este proyecto nunca ha sido muy concreto. Hemos estudiado alternativas de un terminal de regasificación flotante con un muelle, o mar adentro, o una regasificación en tierra. No hemos cerrado ese proceso, ninguna alternativa está descartada. Aquí hay ingeniería por hacer, y estamos trabajando con ellos respecto de eso. Nos están ayudando a terminar nuestro proceso de ingeniería y definir qué tipo de barco necesitamos”, dijo.

Cruz adelantó que una vez concluido ese proceso, las eléctricas podrían optar a contar con un nuevo barco.

El terminal flotante, que tendría un costo de unos US$ 350 millones, permitiría a Colbún contar con GNL para el complejo Nehuenco y Candelaria, mientras que AES Gener lograría abastecer Nueva Renca.

Nuevos mercados

Por su parte, la eléctrica sigue buscando proyectos para diversificar sus inversiones y llegar a los mercados de Perú y Colombia -donde ingresarán comprando activos térmicos e hidroeléctricos-, y ya han tenido contacto con interesados, aunque sin resultados concretos, dice Cruz.

“Se nos ha acercado gente para ofrecer cosas en Perú y Colombia, hemos podido identificar algunos (proyectos), pero seguimos mirando y prospectando. Nada de eso que se nos ha ofrecido lo hemos tomado”, dijo.

La compañía no descarta que en un futuro, y dependiendo del tamaño de la inversión que deban realizar para llegar a estos mercados, contraten un banco de inversión que los asesore en el proceso. Hoy la búsqueda la están haciendo con sus propios recursos.

“Si en algún momento nos parece interesante un activo que sea muy grande, vamos a requerir un cierto tipo de estructuración para ir a ese negocio, y probablemente entonces tendremos que contratar un banco de inversión que nos ayude”, dijo.

Cruz añadió que “El tamaño no es una de las restricciones fundamentales. Estamos buscando por rentabilidad, diversificación, y si eso lo encontramos en tamaños pequeños, lo podemos abordar”.

En todo caso, dijo, hay inversiones más avanzadas en su proceso de decisión. La construcción de la segunda unidad del complejo carbonero Santa María (350 MW) se podría definir hacia fines de año, aunque ven con preocupación los problemas que ha enfrentado Endesa en la zona.

SAN PEDRO: EIA A FINES DE 2014

A fines de este año, o comienzos de 2015, Colbún ingresará al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental las modificaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la central hidroeléctrica San Pedro (150 MW). Según señala Cruz, una vez que termine el proceso de socialización de las modificaciones que actualmente llevan adelante con las comunidades, la iniciativa retomará su cauce normal. “En San Pedro estamos trabajando y eso requiere de un ingreso al sistema de evaluación de impacto ambiental, que pretendemos se de hacia fines de este año o principios del próximo. Entonces, para tomar la decisión de seguir con la construcción de ese proyecto hay que esperar la aprobación ambiental”, dijo el ejecutivo. El proyecto -que demandará una inversión de unos US$ 500 millones- está detenido desde 2010, cuando se detectaron fallas en la presa, y se sometió a nuevos estudios de ingeniería, cuyos resultados fueron entregados a la empresa el primer semestre del año. Según la eléctrica, las modificaciones no afectan los principales parámetros ambientales del proyecto.

vía dConstruccion.

 
 

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