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El mejor profesor de Chile 2017: “¿Qué buscamos? ¿Un buen puntaje o un alumno íntegro?”

Cree que “debemos tener una mirada distinta como país, sacarnos el individualismo y creer que sólo importo yo y nadie más. Si no, no vamos a crecer como país. Si miramos nuestro entorno, vamos a crecer. Tiene que ver con un cambio social, no pasa por una ley”.

Eduardo Cortés (Santiago, 1981) es el flamante ganador del Global Teacher Prize en Chile de este año, y derrocha pasión por lo que hace. Estudió en la Universidad de Playa Ancha y hace clases en el colegio técnico profesional Diego Echeverría de Quillota, de la Congregación de los Hermanos Maristas, el mismo del cual egresó en enseñanza media.

Obtuvo el premio porque, entre otros, se dedicó a trabajar con sus alumnos en proyectos innovadores como un brazo robótico, una bicicleta que funciona con energía solar o una máquina de soldar hecha con transformadores de microondas.

Es un optimista nato y aunque tiene sus críticas al sistema educacional chileno, cree que siempre va a mejorar.

El profesor Eduardo Cortés.

Un colegio mágico

Aunque se crió de niño en Recoleta, a los ocho años su familia se mudó a Limache. Allí hizo la enseñanza básica, antes de hacer la media en Quillota. Se crió con su madre y su hermana, y se tituló como profesor en 2007. En pareja, se preparar para ser papá de una niña en enero próximo.

Siempre quiso ser docente porque tuvo buenos referentes en la escuela. Además “de alguna manera quería buscar tener una acción social. Uno no solamente hace clases, sino también hace de sicólogo, asistente social, amigo”, comenta.

Por lo que dice, su colegio y sus profesores fueron fundamentales.

“Vengo de un colegio mágico, que da oportunidades para crecer, para ser escuchado, ser querido, ser atendido. Tuve profesores jefes que me ayudaron mucho, como el profesor Oscar Vicente Arancibia, que siempre se preocupó mucho de mí y de mi familia, de los problemas económicos, de los problemas que tenía en la casa. También un profesor de matemática, Héctor Gallegos Valenzuela, que quiere el alumno aprenda de verdad. Uno lo ve, se alegra cuando un alumno aprende, porque es muy didáctico. Una profesora de lenguaje, la profesora Gina Campos Spaguel, muy preocupada de nosotros, que nos trataba de amigos”.

Todo esas cualidades -donde la preocupación por el otro es central-  hicieron que no sólo se sienta identificado hasta hoy con la escuela, sino que decidiera volver.

“Allí se respira un ambiente de calidez. El alumno del Diego Echeverría quiere a su colegio. Su sentimiento de pertenencia es súper importante. Uno le saca todo el provecho que se pueda para que el alumno se desarrolle”, asegura.

Todo en un entorno como Quillota que él describe como alegre. Por algo esa comuna en 2015 logró el número 1 en la V Región en índices de felicidad, según la Fundación Piensa.

Para Cortés, sus alumnos son fundamentales.

Los niños felices

Por eso dice que la estadística oficial que señala que a la mitad de los niños chilenos no les gusta ir al colegio no corresponde en su caso. “Lo que yo estoy viendo a mi alrededor son chiquillos que están bien contentos con el sistema, que están trabajando”.

Eso no es gratis, claro. Cortés dice que es necesario “buscar los medios para encantar a los alumnos”, pero también una cohesión de la propia comunidad escolar, entre “el apoderado, el profesor y el estudiante”.

“Si logramos hacer funcionar este triángulo de la mejor manera posible, no va a haber ninguna dificultad, no va a haber un niño desencantado en la sala, porque por un lado el apoderado va a estar codo a codo con el profesor, trabajando. Recordemos que la base de toda educación es la familia”.

“Yo tengo que confiar en que el alumno es capaz de superarse a sí mismo y lograr las metas a corto y largo plazo. Si tenemos uno de esos actores no constructivos, la educación no puede avanzar. Cada uno tiene que tener el ánimo para ir mejorando”, asegura.

SIMCE y PSU

Tras una década de ejercicio, para Cortés es inmensamente positivo, aunque también ha logrado formarse una opinión de una educación donde en algunos colegios las pruebas estandarizadas como el SIMCE han tomado un rol excesivo.

“Han sido diez años maravillosos. He podido desarrollar mis ideas, y he tenido el apoyo de la dirección siempre para los proyectos de innovación y la búsqueda de que los niños se desarrollen en otras áreas, no solamente en la sala con la pizarra y el plumón”.

“Tengo una mirada más bien positiva de la que generalmente se construye, porque creo que hay cosas que no se están midiendo. Hay muchos colegios en los cuales logran objetivos bien valorados, pero en ámbitos que no son medibles. ¿Qué buscamos en educación de calidad? ¿Un alumno que tenga un buen puntaje en el SIMCE, en la PSU, o un alumno íntegro, responsable?”. Para él, son cosas que no se están observando.

“Hay muchos colegas que estamos trabajando. Son muchos los que buscan que el alumno se desenvuelva en la sociedad, que desarrollen todas las habilidades que tienen. Si nos centramos en la PSU o el SIMCE, es típico que nos vamos a fijar en la brecha, pero yo hablo de otra mirada, de un profesor que ve que sus alumnos se están desarrollando, que vuelven al colegio y nos cuentan su vida”.

Cortés cree que las pruebas son necesarias y que no hay que demonizarlas. “Hay que hacer de todo un poco. Obviamente hay que medir cuantitativamente cuál es el aprendizaje, los contenidos, pero también -y eso le hace falta al país valorar- el otro tema: la formación del alumno como persona”.

Lo mismo pasa con la Evaluación Docente: aunque cree que es necesaria, piensa que hay cosas que no mide, como la cercanía o las habilidades blandas.

Cortés alaba la enseñanza técnico profesional, que históricamente ha sido poco considerada en el debate educacional.

“Es una educación que, de alguna manera, contribuye mucho a que el alumno desarrolle habilidades que le permitan desarrollarse en el futuro”, asegura. “Ya no es una educación terminal, como se planteaba hace muchos años atrás. Ahora estamos viendo que el alumno con ese título puede estudiar o trabajar”.

Cambios necesarios

En cuanto a los cambios necesarios para mejorar la educación, Cortés acepta que algunas demandas históricas del gremio -como reducir el número de alumnos por sala, que actualmente permite un máximo de 45- son importantes, pero piensa que “uno se las tiene que arreglar con lo que tiene y tratar de hacer lo mejor posible”.

“Pueden existir mejoras, claro, pero no dependen de mí o de lo que yo pueda decir. Si tengo 45 alumnos en la sala y tengo que moverlos, hay que moverlos. Hay que hacer que ellos actúen y trabajen. Pero para eso uno que que buscar encantarlos. Ese es, de alguna manera, el sello de nuestro colegio, buscar que todos los jóvenes tengan participación, que sean los actores de la educación, desde su perspectiva y desde lo que ellos puedan aportar”.

Cortés cree que los cambios realizados hasta ahora -como la Ley de Inclusión- han sido positivos, aunque aún haya cosas por mejorar.

“Lo importante es que la sociedad valore todo lo que se ha logrado y trabaje con lo positivo. Uno como profesor tiene que trabajar con lo bueno del alumno, voy a conseguir un resultado espectacular. Si no, no vamos a tener un resultado positivo. Criticar y criticar al alumno no nos va a llevar a ninguna parte. Lo mismo pasa con la sociedad. Ha habido avances -como la Carrera Docente, la gratuidad- y es necesario que eso lo valoremos y tengamos una mirada positiva de lo que se está logrando, más allá de criticar por criticar.

Él tiene fe de que las cosas van a seguir mejorando. “Tengo fe en mi colegio, tengo fe en mi ciudad, y obviamente tengo fe en mi país”.

“Debemos tener una mirada distinta como país, sacarnos el individualismo y creer que sólo importo yo y nadie más. Si no, no vamos a crecer como país. Si miramos nuestro entorno, vamos a crecer. Tiene que ver con un cambio social, no pasa por una ley”.

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Publicado por en 14 noviembre, 2017 en Arte y Cultura, Letras, Política

 

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Con ilustraciones y emojis estos profesionales están transformando la forma en que se enseña mapuzungun

Viven a más de 311 kilómetros de distancia pero esto no ha sido impedimento para cambiar la forma de enseñar un nuevo idioma. Con ilustraciones, emojis y vídeos el profesor Víctor Carilaf y el dibujante Fiestoforo están transformando la educación de niños y jóvenes.

En abril del 2015 el Profesor de Educación General Básica Víctor Carilaf y el dibujante Fiestoforo crearon el Fanpage Kimeltuwe , un proyecto educativo visual que busca contribuir a la enseñanza y el aprendizaje del mapuzungun (lengua del pueblo mapuche). Gracias a sus innovadoras metodologías y la creatividad de sus creadores, este proyecto se convertido en todo referente para quienes enseñan un idioma.

Kimeltuwe: un lugar de enseñanza

A través de diversas plataformas digitales (Facebook, Twitter , Instagram ,YouTube y un Blog) Kimeltuwe busca nutrir el trabajo de docentes y personas naturales que buscan contribuir en la difusión y revitalización del mapuzugun en un contexto de las nuevas tecnologías y redes sociales.

Al igual que en una la sala de clases nada de lo que ellos realizan está dejado al azar. El material que ellos preparan está cuidadosamente planificado y responde a un enfoque de desarrollo progresivo de habilidades comunicacionales y formación de vocabulario.

via GIPHY

La importancia del trabajo colaborativo

En Kimeltuwe, cada persona uno tiene un rol fundamental, Víctor Carilaf como docente se encarga del idioma y la cultura Mapuche, preparando el texto y actividades didácticas. Y Fiestóforo es el encargado de crear los dibujos, videos y otros formatos. A pesar de estos roles marcados, algunas veces intercambian tareas en pos de un mejor trabajo.

Esta orientación se da por el hecho de que Víctor es profesor y ve diariamente la necesidad de materiales de Mapuzugun en el aula”, comenta Fiestóforo.

Víctor y Fiestoforo, estaban convencidos del aporte que podían realizar. Sin embargo, nunca imaginaron una recepción tan positiva como la que han tenido. Para Víctor, el éxito del proyecto se debe al gran trabajo pedagógico que hay detrás de cada material y al atractivo visual de cada cosa que ellos realizan.

Nunca pensamos que causaríamos tanto impacto menos en un tiempo tan corto, quizás es por lo didáctico, contextualizado y sobre todo amigable de las ilustraciones y la precisión de las frases”, comenta Víctor.

Víctor, conoce los desafíos que día a día enfrentan cientos de profesores y eso obviamente lo pone al servicio de otros docentes.

… veo a diario la necesidad que tenemos los docentes en la asignatura del Mapuzungun, y eso me sirve para ir creando materiales, que no solo me ayudan a mí, sino a muchos docentes, ya que es muy poco lo que hay de material para la enseñanza del idioma o si los hay no es conocido por los docentes y educadores tradicionales”, señala.

via GIPHY

Mapuzugun y escuela

Los protagonistas de esta historia creen que “desde un tiempo a la fecha ha habido un despertar y una valorización de la identidad, cultura, sociedad y, sobretodo, el idioma mapuche. De alguna forma, y sin preverlo hemos ido satisfaciendo parte de este despertar mapuche”, dice Víctor

Al igual que para muchos docentes, víctor considera fundamental incorporar la enseñanza del mapuzugun en el sistema escolar, sobre todo en aquellas escuelas con niños indígenas. Para él, la enseñanza del mapuzugun es mucho más que la enseñanza de un idioma, es una forma de transmitir su cultura.

El que yo sea de origen Mapuche influyó muchísimo, porque yo soy de profesión Profesor General Básica, y siempre había enseñado otras asignaturas, que ahora pueda enseñar algo tan propio, es sin duda una excelente instancia”, señala.

via GIPHY

Como podrán imaginar, más de algún docente les ha pedido incorporar en su trabajo otras lenguas indígenas. Por el momento, ellos prefieren no abarcar el tema pues creen que es fundamental poder hacerlo con el conocimiento y profesionalismo que ello requiere.

Como ves, el trabajo colaborativo entre profesionales puede transformar la forma en que se enseña un idioma. Gracias a esto, hoy las clases de mapuzugun que imparten cientos de profesores son mucho más atractivas y significativa.

Y tú, ¿ocuparías este material?

Origen: Elige Educar

 
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Publicado por en 1 junio, 2017 en Arte y Cultura, Letras, Otros, Política

 

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La historia de una generación Revista Qué Pasa

La abogada Carmen Hertz ha sido protagonista de la historia reciente de Chile. Fue integrante del MIR, participó en la UP y durante la dictadura se convirtió en una de las activistas más importantes en la lucha por los DD.HH. Todos esos recuerdos son los que dan vida a La historia fue otra, sus memorias que acaban de llegar a librerías.

Se escribe contra el olvido. Se escribe para dejar una huella, una marca. Se escribe por incomodidad. Se escribe porque queremos dejar detenida la memoria corte de apelaciones.jpgen una página, en cientos de páginas, en una historia que tiene un principio, pero de la cual desconocemos el final. Se escribe porque la memoria es tramposa y no somos capaces, muchas veces, de entenderla. Se escribe por miedo a que aquello que vivimos desaparezca. Se escribe contra todos, contra uno mismo, contra la historia oficial. Se escribe para contar nuestra verdad, nuestra parte de la historia, porque nos cansamos de las mentiras, de los relatos a medias, del olvido.

No es difícil imaginar a Carmen Hertz (1945) frente a su computador, escribiendo durante meses, repasando su vida, la infancia, sus amigos y sus amores, los que se fueron, los que desaparecieron. No es difícil imaginarla deteniéndose en el asesinato de Carlos Berger, narrando detalladamente esa noche eterna que fue la dictadura, y lo que vino después también: las protestas, su trabajo incansable en la Vicaría de la Solidaridad y luego la transición, los pactos de silencio, la batalla eterna por detener todo intento de impunidad, ese mundo opaco que fueron los 90, la alegría que nunca llegó, o que si llegó, fue de una manera difícil de entender, llena de cláusulas y pies de página absurdos.

Años que se podrían narrar con rabia, pero que Carmen Hertz los cuenta con una voz íntima y entrañable en La historia fue otra (Debate), sus memorias, que no son sólo de ella sino las de una generación que vio cómo el mundo cambiaba de un día para otro, entre guerras y revoluciones, entre golpes de Estado y movimientos sociales que terminarían por configurar nuestro presente. Una generación que estaba convencida de que iba a cambiar el mundo, pero finalmente fue el mundo el que los cambió a ellos.

Fue una propuesta de Melanie Jösch, directora editorial de Penguin Random House.

Un día de 2015, se acercó a la abogada Carmen Hertz y le propuso que escribiera sus memorias, que era necesario dejar registro de todas esas historias que había protagonizado, que eran muchas, muchísimas, y que estaban íntimamente relacionadas con la historia reciente del país.

No fue fácil, dice Carmen Hertz. Lo pensó mucho. Sentía pudor. Pero luego de conversarlo con algunos amigos aceptó. Y lo que hizo, entonces, fue pedirle a la periodista Rocío Montes que la entrevistara, que la ayudara a recordar. Así, en largas jornadas, Hertz fue rememorando su vida. Y luego de escucharse una y otra vez, empezó a llevar ese relato oral al papel.

—Cuando fui recordando, me di cuenta de que quería que fuera más como la crónica de una época. Los anhelos de una generación, la del 60 —cuenta Hertz sentada en el living de su casa—. En algún sentido también fue una terapia, porque terminé hablando de muchas cosas que nunca había hablado.

La vida de Carmen Hertz es la vida de aquellos que vieron cómo el mundo entraba en un vértigo inefable, y ella lo narra así, con la intensidad que exige el recuerdo de esos años imparables. De alguna forma, haber vivido todo eso la hizo entender que era necesario compartir esa historia.

“Cuando fui recordando, me di cuenta de que quería que fuera más como la crónica de una época. Los anhelos de una generación, la del 60. En algún sentido también fue una terapia, porque terminé hablando de muchas cosas que nunca había hablado”.

—Yo sentí que era fundamental mostrar la crónica de una época sobre la que se ha mentido mucho. La generación de los 60 no fue una generación de un grupo de locos. Fue una generación que irrumpe en un momento en que el pensamiento revolucionario y progresista iba a cambiar el mundo para hacerlo más inclusivo, más justo. Estábamos llenos de hitos. Había triunfado la Revolución cubana, estaba la guerra de Vietnam, Mayo del 68, el movimiento popular avanzaba en sus demandas y en sus exigencias. Todo eso nos hizo llegar a la Unidad Popular, que es un periodo cuyo relato se ha distorsionado de manera realmente atroz. Para mí ese fue el mejor periodo de mi vida. Es cuando vi a la gente, a los ciudadanos de este país, más protagonista de su historia —explica Hertz, quien en sus memorias va narrando con soltura sus años de infancia, la relación con sus padres, sus primeros amores —memorable es la relación que tuvo con José Miguel Insulza en la universidad—, sus años de formación en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, su militancia en el MIR y todo ese ambiente político y enardecido que fueron los 60. Luego vendría la UP, se emparejaría con Carlos Berger, nacería su hijo Germán, se irían a Chuquicamata y entonces llegaría el golpe. Ahí la historia se convierte en una tela negra. Los amigos desaparecen, los amigos mueren, Carlos Berger es ejecutado en medio del desierto por la Caravana de la Muerte. La historia se quiebra en cientos de pedazos que Hertz es capaz de tomar y poner en su lugar. El relato estremecedor de esos años debería ser oscuro y sin esperanza, pero no abandona nunca el tono entrañable con que están narradas estas memorias.

—Recordar todo lo de Chuqui no fue fácil. Ahí tenía bloqueadas muchas cosas.

Vendrán, entonces, los años de exilio, luego el regreso a Chile y la búsqueda de la verdad, de saber qué pasó con su marido. Vendrá el tiempo de trabajar en la Vicaría de la Solidaridad, de buscar justicia. Lo narra así, con el mismo desenfreno de aquellos años violentos. No hay en estas memorias espacio para lamentarse ni para llorar. La vida no lo permitía.

—Siento que todas las actividades y los hechos en que me tocó participar han sido un privilegio como generación. Es cierto que sufrimos una derrota atroz. Pero seguimos. Todo ese periodo de la resistencia tampoco lo viví como: “Oh, qué terrible lo que me pasó a mí”. Nunca sentí que el asesinato de Carlos fuera algo personal. Era algo más grande. Viví muchos momentos de gran dolor, de pena. Pero el haber estado en espacios de resistencia duros contra la dictadura, como fue estar en la Vicaría, y enfrentar a los fiscales militares y ayudar a los perseguidos y denunciar los casos y tomar testimonio a los sobrevivientes es algo que te absorbía la vida, era nuestra vida. Entonces tú nunca te sentías una víctima. Era todo vertiginoso, era estar ahí luchando y peleando todo el día —dice Hertz, quien en sus memorias pone en un lugar de reconocimiento a todos los movimientos populares que surgieron durante la dictadura, a los que salieron a marchar, a los que tomaron opciones por las armas también.

—Esa siempre ha sido una situación invisibilizada. Porque la lucha que dio el movimiento popular fue la que permitió el plebiscito, no la campaña publicitaria estupenda del No ni el dedo de Lagos ni el lápiz con que se dijo sí o no. Fue la gente que se demolió saliendo día a día la que logró que se acabara la dictadura.

Difícil encontrar otras memorias que hablen con tanta precisión sobre lo que ha sido la historia reciente del país. Carmen Hertz escribe con intensidad, pero también con una cercanía que nos obliga a avanzar por el relato y a ver cómo ella nos narra aquellos sucesos que ya conocemos. Es una mirada lúcida y crítica también, que se da incluso espacio para el humor y las anécdotas que hacen más ligera una vida compleja y llena de matices. Pero no baja la guardia, nunca. Sobre todo cuando le toca narrar la transición, época con la cual es particularmente crítica.

—No hemos sido capaces de debatir sobre la transición porque se volvió algo intocable, sacrosanto. Si tú la tocabas, te estigmatizaban. Era la transición modelo. Después de la española era la mejor que había. Pero es necesario el debate político, es necesario porque así se puede rearmar todo esto que vivimos ahora de una mejor manera.

Son los años 90, la aparición de las fosas en Pisagua, su trabajo en la Cancillería, los pactos, la justicia en la medida de lo posible, la detención de Pinochet en Londres y la lucha constante porque el tema de los derechos humanos no se olvide, no se deje a un lado. Luego, su participación en la serie Ecos del desierto, de Andrés Wood, y el reencuentro con Carlos Berger, el reconocimiento de sus restos y el funeral simbólico en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos en el Cementerio General. La historia que parece cerrarse, aunque no se ha terminado, pues aún no se dicta sentencia a los responsables de su ejecución.

“El pasado nunca muere, ni siquiera es pasado”.

La frase es de William Faulkner.

La frase abre, como epígrafe, las memorias de Carmen Hertz.

La frase resume perfectamente lo que encontramos adentro de estas páginas: una historia hecha con la materia de los recuerdos; una historia sobre el pasado, pero que termina acá, en el presente. Unas memorias que parecen estar hechas para el futuro.

Origen: Revista Qué Pasa

 
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Publicado por en 15 marzo, 2017 en Arte y Cultura, Letras, Política

 

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Raúl Zurita ganó el premio Pablo Neruda

El poeta chileno dijo estar muy emocionado con el reconocimiento que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes entregó al poeta Raúl Zurita el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2016.

Esta tarde el ministro Ernesto Ottone le informó por vía telefónica la decisión.”Muchas gracias, a cada uno de ustedes, del jurado, a usted ministro, es realmente muy muy, muy emocionante”, dijo el poeta que ya fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura en 2000.

El reconocimiento incluye un premio de US$ 60 mil.

Origen: soychile.cl

 
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Publicado por en 21 junio, 2016 en Letras

 

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Nuevo Museo Violeta Parra mañana abre sus puertas al público de manera gratuita

Museo Violeta Parra (vía Museo Violeta Parra en Facebook).

Ayer se conmemoraron los 98 años del natalicio de la cantautora chilena Violeta Parra y por primera vez las actividades por su aniversario se realizaron en un nuevo lugar que está dedicado a su obra: el Museo Violeta Parra. Este espacio cultural que fue diseñado por la oficina de arquitectura Undurraga Devés y está ubicado en Av. Vicuña Mackenna 97, cerca de Plaza Italia, desde mañana abrirá oficialmente sus puertas al público y lo hará de manera gratuita hasta el 31 de diciembre.

Conoce más sobre este lugar a continuación.

La inauguración del museo realizada ayer fue encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet y los hijos de la cantautora, Isabel y Ángel Parra, quienes junto al ministro de Cultura, Ernesto Ottone, la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, la presidenta del directorio de la Fundación Museo Violeta Parra, Cecilia García-Huidobro, y el director del museo, Leonardo Mellado, recorrieron las instalaciones de este lugar.

© Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, vía Flickr.

Éstas se conforman por un auditorio para 100 personas en donde se harán charlas y conciertos, dos salas de exhibición, una audiovisual y una educativa, además de una cafetería y oficinas.

El museo posee una colección de 48 obras compuesta por arpilleras, piezas en papel maché y óleos que fueron elaborados por la cantautora. Entre éstas destaca la arpillera “Contra la Guerra” que la artista hizo en 1963 y que es la única obra que volvió a Chile en los ’90 tras ser exhibida en Ginebra (Suiza).

© Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, vía Flickr.

De estas 48 obras, 23 serán exhibidas de manera permanente en dos salas, mientras que las demás rotarán por el museo. Asimismo, esta colección será complementada con la exposición de documentos, fotografías y material audiovisual sobre la cantautora, junto con algunos de sus objetos personales, tales como un arpa, un guitarrón y una máquina de coser.

Museo Violeta Parra (vía @MuseoVParra, vía Twitter).

Además, el museo cuenta con la posibilidad de que sea visitado por estudiantes de primer y segundo ciclo básico, enseñanza media y Licenciatura o Pedagogía en Artes Visuales.

La construcción del museo fue financiada con $1.680 millones que fueron entregados por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y otros $164 millones otorgados por el gobierno de la región francesa de Île de France que se destinaron para levantar el auditorio.

Museo Violeta Parra (vía @MuseoVParra, vía Twitter).

Dirección: Avenida Vicuña Mackenna 37, Santiago.
Horarios: Martes a domingo de 09.30 a 18.00 horas.
Entrada liberada hasta el 31 de diciembre.

Para más información puedes visitar el sitio oficial Museo Violeta Parra o mantenerte al tanto en sus páginas de Facebook y Twitter.

Origen: Plataforma Urbana

 
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Publicado por en 6 octubre, 2015 en Arte y Cultura, Letras, Música, Teatro y Cine

 

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Para los melancólicos repasamos los 109 Kikaijus de Mazinger Z, ¿los recuerdas a todos?

En la isla griega de Bardos, un equipo de investigación del que formaban parte los científicos Dr. Hell (de Alemania) y el Dr. Jūzō Kabuto (de Japón) descubren los restos de una antigua civilización llamada Mikene; encuentran un antiguo conocimiento (a lo que podemos llamar tecnología) para crear seres antropomórficos ciclópeos para defenderse de los invasores. El Dr. Hell planea utilizar la tecnología de los Mikene para crear autómatas gigantes y conquistar el mundo por lo que mata al resto del equipo con una bomba. El doctor Kabuto logra sobrevivir y crea su propio robot con la “súper aleación Z” un nuevo metal casi indestructible hecho a partir del elemento Japanium hallado en el Monte Fuji; dando origen al robot justiciero Mazinger Z que se enfrentaría al Dr. Hell y sus Kikaijus.

Los Kikaijus, palabra que une los términos japoneses y Kikai-tekki (que funciona por si solo / mecánico) Kaiju (bestia enorme / monstruo), llamados también Monstruos Mecánicos, Brutos Mecánicos o Bestias Mecánicas, son diversos prototipos cada uno armado con un mecanismo de defensa y armas propias, supieron ser un verdadero dolor de cabeza para Kōji Kabuto, nieto del Dr. Jūzō y piloto del Mazinger Z.

A continuación veremos un listado completo de los 109 Kikaijus contra los que se enfrentó Mazinger a lo largo de sus 92 episodios, ordenados por fecha de aparición en Japón.

Nota importante: El orden de algunos Kikaijus puede variar de acuerdo a la emisión de cada país, la edición que llego a Latinoamérica sufrió varias reorganizaciones y cambios de orden respecto a los capítulos, pero no afectaron la trama. En Estados Unidos varios episodios fueron censurados ya que el Kikaiju que aparecía era considerado un “símbolo satánico”… Y bueno, eran los 70.

Garada K7
Episodio: 1 y 2
Armas: Tiene dos guadañas en su cabeza que puede lanzar con efecto boomerang; lanza misiles desde las cuencas de sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

1

 

Doublas M2
Episodio: 1 y 2
Armas: Dispara un rayo de energía por sus dos cabezas; sus cuellos pueden extenderse para usar sus cabezas como lanzas; puede combinar sus rayos en uno solo más poderoso.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

2

Gromazen R9
Episodio: 3
Armas: Tiene puños cohetes similares a los de Mazinger; emite rayos de calor intenso desde su yelmo; puede extender los brazos para capturar al oponente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

3

Gaia Q5
Episodio: 4
Armas: Una armadura resistente a los ataques; campo de fuerza electromagnético; emite descargas de voltaje desde los cuernos de su cabeza; posee control magnético sobre otras máquinas (los puños de Mazinger y Afrodita A).
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

4

KingDan X10
Episodio: 5
Armas: Tiene una espada que genera electricidad con cada estocada. Puede proyectar hologramas realistas de sí mismo y confundir al oponente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

5

Zaila
Episodio: 6
Armas: Tiene una armadura resistente a las explosiones; los cuernos de su cabeza giran como taladros; dispara misiles desde sus dedos y abdomen; dispara un rayo de energía desde sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

6

Danchel
Episodio: 6
Armas: Proyecta oxigeno liquido por su cola, congela al enemigo en el acto; puede saltar grandes distancias; puede liberar una descarga eléctrica desde el cuerno en su cabeza. Tiene suficiente espacio en su interior para llevar un regimiento de soldados.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

7

Ozones B3
Episodio: 7
Armas: Tiene dos cañones de ácido en el torso que pueden derretir blindajes y proyectiles; lanza un poderoso rayo de calor desde su ojo; dispara misiles desde su abdomen.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

8

Abdora U6
Episodio: 8
Armas: Dispara uno rayos de calor desde sus ojos; puede dar grandes saltos o moverse a grandes distancias gracias a sus piernas extensibles.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

9

Deimos F3
Episodio: 9
Armas: Su cuerpo puede re ensamblarse después de recibir un ataque; su cabeza gira a gran velocidad lo que le permite impulsarse en el aire y caer sobre el oponente; puede usar las cuchillas de su cabeza de modo ofensivo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada. Controlado a distancia por el Dr. Hell.

10

Dayan N4
Episodio: 10
Armas: Posee gran fuerza, puede golpear, levantar y arrojar al oponente con suma facilidad. Puede separar sus brazos del cuerpo y controlarlos a distancia.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

11

Brighton J2
Episodio: 11
Armas: Las enormes lentes sobre su pecho lanzan un potente rayo lumínico; las cuchillas de su cinturón se pueden desprender para usarse de forma ofensiva; puede lanzar las tres púas de su cabeza como misiles.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

12

Bicong 09
Episodio: 12
Armas: Puede emitir un grito sónico que inmoviliza al enemigo; en su brazo derecho tiene una maza esférica unida a una cadena; usa los cuernos de su cabeza para embestir.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

13

Goronko S2
Episodio: 13
Armas: Puede retraer sus piernas, brazos y cabeza dentro de su torso esférico y convertirse en una esfera rodante destructora, los orificios de su torso son diversos cañones que pueden lanzar un rayo de calor, un rayo congelante o propulsarlo como una turbina; usa una espada.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

14

Modilus
Episodio: 14
Armas: Puede lanzar cohetes desde su boca; emplea su diseño para embestir al enemigo y cornearlo, en caso de fallar, lanza un rayo eléctrico desde sus cuernos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

15

Spartan K5
Episodio: 14
Armas: Es sumamente agil y rápido; su escudo lo protege del arma más poderosa de Mazinger (Breast Fire); usa un tridente como arma, con el que puede generar un viento huracanado al hacerlo girar.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

16

Chigul E7
Episodio: 15
Armas: Puede movilizarse bajo el agua; su cuerpo delgado lo hacen muy rápido y agil para atacar desde abajo del agua; utiliza dos guadañas en sus brazos como armas ofensivas, como también dos taladros giratorios en su pecho.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

17

Gorias W3
Episodio: 15
Armas: Utiliza mayormente su látigo electrificado; su cuerpo está blindado para resistir la electricidad y el poder del Breast Fire de Mazinger; dispara una descarga eléctrica desde su dedo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

18

Balkan P5
Episodio: 16
Armas: Sus piernas giran rápidamente creando un tornado destructor; tiene lanza granadas en las manos y puede lanzar misiles desde su abdomen; desde los cañones sobre su cabeza lanza bombas de una sustancia adhesiva para inmovilizar a los oponentes.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

19

Holzon V3
Episodio: 17
Armas: Su estructura similar a un torpedo lo hacen muy veloz bajo el agua; puede embestir usando su cabeza cónica y puede descubrir un taladro giratorio bajo su “capucha” cónica; sus manos como cuchillas le sirven para el combate, al igual que dos taladros que aparecen desde su pecho.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

20

Glossam X2
Episodio: 18
Armas: Es otro kikaiju acuático, puede moverse a gran velocidad bajo el agua y usar las cuchillas sobre su cabeza como unas enormes tijeras; su cuerpo además despide un potente rayo calorífico.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

21

Devila X1
Episodio: 19
Armas: Puede volar gracias a sus alas y ocultarse en una nube artificial en el aire; puede detectar a sus enemigos ocultos gracias a una cámara de rayos X en su abdomen; su armadura es muy resistente y puede lanzar unos rayos violetas desde sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

22

Stronger T4
Episodio: 20
Armas: Es más grande que Mazinger, posee brazos como tentáculos que utiliza como látigos pero su principal arma es la turbina de aire de su pecho, con la que puede crear vientos tan potentes y destructivos como un huracán o un tifón.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

23

Wainder A2
Episodio: 21
Armas: Puede propulsarse en el aire gracias a unas turbinas en su cintura; puede emitir descargas eléctricas o lanzar misiles desde sus hombros.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

24

Balanger M1
Episodio: 22
Armas: Son una serie de varias minas submarinas inteligentes, que rastrean la posición del enemigo, se mueven bajo el agua hasta su ubicación y generan una potente descarga eléctrica como ataque.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

25

Balanger M2
Episodio: 22
Armas: Se mueve en el agua; su cuerpo puede convertirse en una esfera con púas con capacidades ofensivas, o puede emitir descargas eléctricas como Balanger M1.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

26

Dam Dam L2
Episodio: 23
Armas: Puede planear en el aire por cortas distancias; su ataque más común radica en embestir y arroyar al oponente; salen púas de sus ruedas para aumentar daño; puede lanzar un rayo de energía de su boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

27

Jinrai S1
Episodio: 24
Armas: Tiene unas turbinas y un diseño aerodinámico preparado para alcanzar velocidades de hasta match 5; su velocidad transmite un impulso cinético destructor; puede dejar caer bombas desde su abdomen, lanzar misiles de sus hombros y emitir un ataque eléctrico desde su cabeza.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

28

Aeros B1
Episodio: 25
Armas: Diseñado para la ofensiva, es el más rápido de los tres Aeros; principalmente utiliza su velocidad para embestir al enemigo usando la punta de su cabeza. Puede resistir ataques de calor.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

29

Aeros B2
Episodio: 25
Armas: Diseñado para la defensiva; puede resistir ataques de calor pero es menos rápido; puede canalizar los ataques energéticos del enemigo y redirigirlos en contra de éste.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

30

Aeros B3
Episodio: 25
Armas: Diseñado para contraofensiva, su velocidad es moderada y puede resistir ataques de calor; puede mantenerse flotando en el aire y atacar a la distancia con unos rayos de sus manos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

31

Daima U5
Episodio: 26
Armas: Puede volar cortas distancias y tiene un armadura muy resistente; una de sus manos es un látigo capaz de electrocutar al enemigo, la otra es un taladro; puede lanzar misiles desde su boca y torso; estando a corta distancia puede usar sus cuernos como unas tenazas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

32

Belgas V5
Episodio: 27
Armas: Puede desensamblarse a sí mismo y controlar a cada uno de sus fragmentos, los cuales pueden volar independientemente y embestir al oponente, tiene un taladro giratorio en su cabeza y púas en cada pie.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

33

Hogas D5
Episodio: 28
Armas: Es capaz de volar usando varias turbinas en su cuerpo; su armadura es muy resistente a los ataques eléctricos y los proyectiles; puede lanzar rayos de sus ojos y emitir electricidad desde sus antenas; estando en el agua puede provocar enormes marejadas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

34

Grengus C3
Episodio: 29
Armas: Es muy fuerte y rápido, haciendo que sus ataques sean difíciles de predecir, tiene dos esferas de demolición en vez de manos, que pueden extenderse gracias a unas cadenas; la cimera de su cabeza podía calentarse al rojo vivo, desprenderse y golpear al oponente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

35

Brutus M3
Episodio: 30
Armas: Usa principalmente los rayos desintegradores de los diamantes en su pecho; tiene un filo de guadaña en vez de mano izquierda para combate directo; puede lanzar de su boca una niebla espesa que lo oculta o un viento corrosivo que desintegra el metal.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

36

Megaron P1
Episodio: 31
Armas: Puede volar y es resistente al calor; sus antenas emiten una descarga paralizadora que se transmite vía contacto con sus espiritrompas; puede lanzar un rayo desde sus ojos y usar sus brazos dentados como taladros.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

37

Megaron P2
Episodio: 31
Armas: Puede volar y es resistente al calor; sus antenas emiten una descarga paralizadora que se transmite vía contacto con sus espiritrompas; puede lanzar un rayo desde sus ojos y usar sus brazos dentados como taladros.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

38

Megaron P3
Episodio: 31
Armas: Puede volar y es resistente al calor; sus antenas emiten una descarga paralizadora que se transmite vía contacto con sus espiritrompas; puede lanzar un rayo desde sus ojos y usar sus brazos dentados como taladros.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

39

Gelbros J3
Episodio: 32
Armas: Puede volar gracias a unas turbinas en su espalda; su cabeza verde (izquierda) lanza un ácido muy poderoso, su cabeza violeta (derecha) lanza un ataque eléctrico y su cabeza purpura (central) lanza un rayo magnético que anula los campos de fuerza.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

40

Baras K9
Episodio: 33
Armas: Puede volar y usar la aleta de su espalda como arma cortante, de la misma aleta dispara púas; puede hacer rotar sus antebrazos cubiertos de espinas e impactar contra el oponente; tiene misiles en el torso y puede lanzar por la boca un líquido oleoso que ciega al oponente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

41

Genocider F9
Episodio: 34
Armas: Capaz de volar con la misma maniobrabilidad que un jet; armado por varios tipos de misiles y cohetes que están en su cuello, torso y manos; usa la punta cónica sobre su cabeza para embestir al oponente como un ariete.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

42

Deathma A1
Episodio: 35
Armas: Tiene una gran ventaja en los combates a distancia ya que en su espalda hay un segundo rostro enorme cuyos ojos lanzan un rayo que causa alucinaciones; es resistente a los proyectiles y puede lanzar unos rayos ópticos y una ventisca huracanada desde su “cara principal”.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

43

Granada E3
Episodio: 36
Armas: Posee un diseño para el combate acuático; utiliza su cuerpo para embestir, sus mandíbulas para morder y su cola para golpear; puede lanzar cohetes desde sus ojos y es capaz de volar; tiene dos ojivas nucleares en su cuerpo por lo que su destrucción causaría una explosión atómica.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

44

Rockron Q9
Episodio: 37
Armas: Puede volar y moverse en el agua gracias a las turbinas de su espalda; puede volverse invisible y desprender cada una de sus cabeza, las cuales lanzan un ácido explosivo. Es resistente a los rayos y puede lanzar unos cohetes desde su torso.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

45

Minerva X
Episodio: 38
Armas: Iguales a las de Mazinger pero sin la súper aleación Z.
Piloto: Inteligencia artificial.
Nota: Diseñada originalmente por el Dr. Jūzō Kabuto. Nunca llega a combatir contra Mazinger Z ya que uno de sus circuitos internos deniega esa función.

46

Archerian J5
Episodio: 38
Armas: Su arma más eficaz y poderosa es su arco y flecha, pero además podía volar gracias a una turbina en su espalda y lanzar unos rayos desde sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

47

Zarigan G8
Episodio: 39
Armas: Es una bestia acuática de gran velocidad; puede emitir un poderoso ataque eléctrico que se ve incrementado en el agua y también puede lanzar unos torpedos desde la aleta de su cabeza.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

48

Grader F3
Episodio: 40
Armas: Puede volar a gran velocidad; su cabeza se desprende para embestir al enemigo y sus cuernos pueden emitir una descarga eléctrica al contacto; desde la abertura de su cuello y desde su cinturón puede lanzar varios cohetes.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

49

Kirma K5
Episodio: 41
Armas: Puede volar; su armadura es resistente a los rayos y los proyectiles; usa un hacha guillotina para el combate; puede lanzar misiles desde su abdomen y rayos de calor desde sus ojos; puede cambiar la atmósfera y generar nubes de tormenta.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

50

Deltan V8
Episodio: 42
Armas: Es anfibio; puede lanzar el taladro de su cabeza como un misil; el filo de su cabeza puede usarse de forma ofensiva o lanzar un gas cegador; puede usar su cola como un látigo eléctrico y su lengua como un arma de constrictora.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

51

Gyron J1
Episodio: 43
Armas: Puede volar gracias a las aspas de helicóptero de su cabeza; utiliza un escudo para evadir ataques y una lanza cuya temperatura aumenta hasta volverse rojo vivo; puede lanzar unos rayos petrificantes.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

52

Rood R2
Episodio: 44
Armas: Utiliza su casco para convertir energía solar en un rayo de calor que lanza desde su abdomen; puede volar o moverse en el agua gracias a las turbinas que tiene en lugar de brazos; puede lanzar cohetes desde sus rodillas y desde las dos aberturas en su pecho salen dos manos y brazos como tentáculos para sujetar al oponente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

53

Bazila F7
Episodio: 45
Armas: Posee varios electroimanes en todo su cuerpo que le permiten atraer cualquier objeto de metal, incluso otros robots; puede lanzar unos misiles de su torso y hombros, es buen combatiente tanto en el agua como en la tierra; puede usar el filo de su cabeza de forma ofensiva.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

54

Blazas S1
Episodio: 46
Armas: Su diseño le permite realizar movimientos rápidos y atléticos como de acróbata; tiene unos misiles en su abdomen y cuchillas en sus brazos. A diferencia de Blazas S2, puede nadar.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

55

Blazas S2
Episodio: 46
Armas: Su diseño le permite realizar movimientos rápidos y atléticos como de acróbata; tiene unos misiles en su abdomen y cuchillas en sus brazos. A diferencia de Blazas S1, puede lanzar cuchillos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

56

Mandra M3
Episodio: 47
Armas: Tiene una poderosas turbinas que le permiten nadar y volar; tiene una poderosa mordida y sus colmillos están electrificados; su cola puede desprenderse y atrapar al enemigo; puede lanzar unos rayos de energía desde sus ojos y torpedos desde su torso.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

57

Basara Q5
Episodio: 47
Armas: Puede volar gracias a unas turbinas en su espalda y pies; utiliza sus garras y zarpas electrificadas para el combate directo; puede lanzar unas espinas eléctricas desde su boca y unos misiles desde sus hombros.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

58

Kajimofu T7
Episodio: 48
Armas: Tiene repulsores en sus pies para caminar sobre el agua y dar grandes saltos; es resistente a los proyectiles; tiene una torreta de misiles sobre su cabeza y puede lanzar rayos eléctricos desde la palma de sus manos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

59

Gumbina M5
Episodio: 49
Armas: La boca de su cabeza lanza un ácido que corroe el metal; los ojos del rostro sobre su pecho emiten un rayo hipnótico que le permite controlar a las personas; los tentáculos de su cabeza pueden contener al oponente y drenar su energía.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

60

Briver A3
Episodio: 50
Armas: Emite un pulso sónico desde su cuello y cabeza que le permite crear barraras sónicas o un ataque sonar; puede disparar misiles desde su abdomen; puede volar y embestir a su oponente, golpeándolo con sus hombros los cuales tienen filos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

61

Dagan G3
Episodio: 51
Armas: Es un robot acuático; las puas sobre su cabeza pueden generar un rayo de gravedad que hace levitar a los enemigos y los deja caer desde grandes alturas; sus múltiples ojos pueden lanzar unos rayos desintegradores.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

62

Bazuson M1
Episodio: 52
Armas: Principalmente utiliza sus manos cuchillas resistentes a los rayos como espadas; puede lanzar una sierra circulares desde sus hombros con un efecto boomerang y unos rayos ópticos que causan que los objetos alcanzados exploten.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

63

Faizar V1
Episodio: 53
Armas: Puede volar y es resistente a los rayos, pero su principal arma es la desorientación; puede generar ilusiones ópticas y causar sabotajes eléctricos. Puede crear duplicados miniatura de sí mismo para generar la ilusión de habilidades reductoras.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

64

Jeiser J1
Episodio: 54
Armas: Puede volar dentro de su caparazón acorazado como tortuga el cual es inmune a los ataques energéticos o de proyectiles; sus tres cabezas lanzan tres tipos diferentes de rayos que se combinan en un rayo devastador.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

65

Blogun G3
Episodio: 55
Armas: Puede volar cortas distancias; puede manipular el clima y generar tormentas de hielo y ventiscas; puede lanzar sus brazos con púas como cohetes; la antena de su cabeza puede girar como un taladro y usarse de manera ofensiva.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

66

Satan Claus P10
Episodio: 56
Armas: Utiliza un trineo para volar, el cual tiene cuchillas afiladas y misiles; utiliza un látigo que puede envolver al enemigo o lanzar cohetes desde su punta.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

67

Yubrin T9
Episodio: 56
Armas: Puede usar su cuerpo en vuelto en sus escudos como un taladro gigante y moverse bajo la tierra; tiene unas poderosas turbinas que le permiten volar y atacar como un taladro; la linterna de su casco puede lanzar un rayo cuando no está en su forma de taladro.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

68

Balmos Q7
Episodio: 57
Armas: A diferencia de otros kikaijus, fue construido con Japanium, lo que lo hace más resistente; puede volar; dispara unos cohetes desde su abdomen, puede emitir descargas eléctricas desde los cuernos de su casco y lanzar rayos desde sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

69

Titan G9
Episodio: 58
Armas: Su gran tamaño, fuerza y velocidad lo hacen casi imparable; es resistente a los ataques energéticos y los proyectiles; puede moverse igual de rápido en el agua; usa un garrote como arma ofensiva, el cual tiene una bomba oculta.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

70

Giant F3
Episodio: 59
Armas: Es mucho más grande que el propio Mazinger, lo que hace que su armadura sea más gruesa y resistente a los ataques, puede moverse por grandes terrenos o distancias, incluso en el océano; sus manos son tenazas dentadas destructoras y puede lanzar rayos calóricos de sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

71

Descross V9
Episodio: 60
Armas: Tiene cuatro cuchillas como péndulos, por lo que todo su cuerpo se asemeja a un glaive arrojadizo gigante; puede volar a gran velocidad para arrojarse a sí mismo al enemigo; tiene una cola que usa como un látigo o como arma constrictora.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

72

River F9
Episodio: 61
Armas: Posee dos enormes cohetes en los hombros que le permiten volar a gran velocidad; puede también disparar esos cohetes. Era uno de los más débiles y frágiles.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

73

Rhine X1
Episodio: 61
Armas: Posee un tentáculo en su cabeza que puede usar como látigo; es muy resistente a los proyectiles y ataques energéticos; puede disparar unos misiles desde su abdomen y el rostro femenino de su pecho emite una corriente de aire que puede repeler varios ataques.
Piloto: Desconocido. Su apariencia lo asemeja a una criatura de Mikene.

74

Nitan Q3
Episodio: 62
Armas: Usa una enorme guadaña para el combate; puede lanzar un rayo eléctrico desde las gemas de su abdomen; la cuchilla de su yelmo puede lanzarse como un proyectil y controlarse para atacar objetivos múltiples.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

75

Fangas B7
Episodio: 63
Armas: La parte baja de su cuerpo es una oruga mecánica que lleva una enorme garra mecánica que puede extenderse como un enorme tentáculo hidráulico; lanza cohetes de su cintura y puede volar gracias a unas poderosas turbinas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

76

Devil Chief A7
Episodio: 64
Armas: Lleva unos boomerangs hechos de súper aleación Z en su abdomen; puede volar; tiene dos cañones lanza misiles en su mano derecha y una torreta con cuatro cañones lanza rayos calóricos en su mano izquierda.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

77

Marion P3
Episodio: 65
Armas: Posee una cabeza en lugar de cada mano; sus antebrazos tiene unas cuchillas como de hacha similares a las Iron Cutter de Mazinger; puede lanzar sus brazos, que persiguen al enemigo; su cabeza tiene un cohete y puede disparar un rayo desintegrador de su boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

78

Jenoba M9
Episodio: 66
Armas: Utiliza una versión gigante de un rifle automático de precisión; puede volar; encerrarse a sí mismo en un torbellino de aire que desvía proyectiles y adoptar una apariencia similar a un arma para atacar al enemigo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

79

Mondos Q3
Episodio: 67
Armas: Los tentáculos metálicos de su cabeza pueden usarse para atacar y atrapar al enemigo; puede moverse a gran velocidad en el agua; tiene un enlace mental con Erika, una espía humana; puede disparar unos láser explosivos desde sus ojos y unas bolas de fuego blanco por la boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

80

Skeleton O7
Episodio: 68
Armas: Puede volar gracias a unas turbinas en su espalda; su cuerpo como huesos puede re ensamblarse después de cada ataque; emite un grito sónico que puede causar desorientación en el enemigo y demoler edificios.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

81

Gusios βIII
Episodio: 69
Armas: Es anfibio e inmune a la detección por radar; tiene un tridente en su cola que puede emitir una descarga eléctrica; puede saltar grandes distancias; respirar llamas y lanzar unos rayos por sus ojos; puede recargar energías al comer metal.
Piloto: Desconocido. Su apariencia lo asemeja a una criatura de Mikene.

82

Minos M7
Episodio: 70
Armas: Es sumamente ágil y rápido tanto en tierra como en el agua; emite un ataque sónico desde sus cuernos, lanza bombas por su boca y shurikens desde la base de su nuca para atacar a los enemigos que estén detrás de él.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

83

Unicorn Σ2
Episodio: 71
Armas: Puede volar gracias a sus alas con los que puede crear vientos huracanados; su armadura puede resistir grandes explosiones; su cuerno dispara ráfagas de energía eléctrica y emite tres rayos repulsores en su cuello.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

84

Apollo A1
Episodio: 72
Armas: Su cuerpo puede prenderse fuego lo que le permite cualquier cosa que toque, generar una barrera de calor o transformarse en una bola de fuego gigante; puede lanzar llamas por su boca; es resistente a las bajas temperaturas y puede absorber ataques energéticos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

85

Kentol Γ7
Episodio: 73
Armas: Es resistente a los proyectiles y puede impulsarse a gran velocidad en cortas distancias emulando el vuelo; usa su lanza y escudo para el combate. Lanza un rayo desde sus cuernos que le permite controlar otras máquinas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

86

Harpia Π7
Episodio: 74
Armas: Puede volar con sus cuatro alas, las que son afiladas para usar de manera ofensiva; puede lanzar desde sus pies un rayo que atrae los objetos hasta sus garras afiladas; puede disparar un rayo explosivo desde sus ojos y misiles de su boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

87

Serpenter I6
Episodio: 75
Armas: Puede estirar su cuello para atacar a grandes distancias; su espada puede desviar ataques energéticos incluyendo el Breast Fire; su lengua es un arma constrictora; su saliva puede cristalizar a los oponentes; puede generar una fuerza de vacío cuando aspira por su boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

88

Drago Ω1
Episodio: 76
Armas: Puede volar; su cuerpo como serpiente le permite comprimir a su oponente; tiene tres colas con las que golpea como látigos; puede lanzar un rayo eléctrico desde su boca.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

89

Blaster A7
Episodio: 77
Armas: Su cuerpo y manos pueden girar a gran velocidad permitiéndole moverse bajo tierra desde donde sujeta y arrastra al enemigo; puede usar sus giros de manera ofensiva; puede disparar unos misiles desde su cintura y sus brazos pueden estirarse para atrapar al enemigo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

90

Elephans γ3
Episodio: 78
Armas: Puede nadar cortas distancias; dispara misiles desde su trompa; sus colmillos se estiran de manera ofensiva y puede crear un rayo de calor con sus orejas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

91

Greeks ΨII
Episodio: 79
Armas: Puede volar y nadar cortas distancias; utiliza una espada de hoja doble para el combate; puede lanzar un rayo de calor desde su nariz.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

92

Jetfire P1
Episodio: 79
Armas: Puede volar gracias a unas turbinas en su espalda y sus alas desde donde puede disparar unos misiles; cuando el enemigo ha ganado terreno, puede generar un ataque kamikaze, haciendo que su cuerpo estalle.
Piloto: Desconocido.

93

Blacker F2
Episodio: 80
Armas: Puede lanzar un rayo desde la gema en su cabeza, la cual puede separarse de su cuerpo para evitar ataques e incrementar su rango de fuego.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

94

Triple L5
Episodio: 81
Armas: Su armadura y aleación lo hacen muy efectivo para los ataques físicos, su tercer brazo le da una ventaja impredecible; su cabeza puede extenderse y golpear como un ariete o puede utilizar sus poderosas mandíbulas.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

95

Hawk Y2
Episodio: 82
Armas: Puede volar a muy alta velocidad y puede alcanzar alturas estratosféricas; sus alas están equipadas con misiles; puede usar su pico afilado de manera ofensiva y puede lanzar un rayo desde los paneles de su frente.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

96

Chickeron N9
Episodio: 83
Armas: La parte inferior de su cuerpo está diseñada como una gran torreta de donde puede lanzar enormes misiles; puede usar la cuchilla de su cimera de manera ofensiva; sus piernas le permiten dar poderosos saltos y atrapar objetos en pleno vuelo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

97

Poses OII
Episodio: 84
Armas: Su cola puede disparar descargas eléctricas y prensar a sus enemigos; puede crear corrientes de remolinos acuáticos con su boca que golpean al enemigo o desvían proyectiles; puede crear replicas miniatura de sí mismo en su abdomen que explotan.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

98

Rayas D5
Episodio: 85
Armas: Su diseño de mantarraya y su larga cola le permiten nadar a gran velocidad; puede emplear sus alas para volar o crear huracanes y su cola como un arma prensil; es resistente a los ataques energéticos y puede disparar un rayo de calor desde sus ojos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

99

Bornest S9
Episodio: 86
Armas: Tiene una maquina en su cintura que le permite generar y controlar niebla, dándole un aspecto fantasmal, esa misma neblina le permite tele transportarse a cortas distancias; puede lanzar un rayo láser desde su ojo izquierdo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

100

Parlas ΔV
Episodio: 86
Armas: Tiene dos alas solidas que le permiten volar y se cierran sobre él como una ostra para moverse en el agua; usa un arpón para combatir que dispara un rayo capaz de cristalizar a sus enemigos.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

101

Glory R2
Episodio: 87
Armas: Puede volar gracias a unas turbinas en su espalda; puede disparar sus brazos; lanzar misiles desde sus rodillas; emitir un rayo aturdidor desde el ornamento rojo de su yelmo y taladros que aparecen en su antebrazo.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

102

Harkenschmitt X9
Episodio: 88
Armas: Tiene tres cañones de misiles en su torso; un escudo protector puede aparecer de sus muñecas; puede lanzar la cruz de hierro de su cinturón como shuriken; sus hombros emiten un ataque eléctrico y puede lanzar un líquido adhesivo desde sus dedos para obstruir maquinaria.
Piloto: Conde Brocken.

103

Gilania β5
Episodio: 89
Armas: Puede moverse virtualmente en cualquier terreno, puede trepar por una pared de piedra gracias a sus orugas dentadas, moverse en el agua o volar; tiene varios cañones en su cuerpo; es inmune a los pulsos electromagnéticos; puede reconstruirse después de explotar.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

104

Klasbas P9
Episodio: 90
Armas: Puede volar gracias a sus alas y unas turbinas en su espalda; puede disparar unas descargas eléctricas desde su pecho, pero su principal arma es el embudo en su mano derecha, con el que puede generar un vacío, “aspirar” los ataques energéticos del enemigo y crear tornados.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

105

Haribiyun V6
Episodio: 91
Armas: Puede volar; hace girar su cabeza para generar remolinos de viento; sus brazos y piernas tiene unos arpones que pueden usarse como taladros; puede lanzar unos cohetes teledirigidos desde su torso.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

106

Saiga O3
Episodio: 91
Armas: Diseñado para combate a corta distancia, es rápido, fuerte y ágil; su armadura blindada es resistente a los proyectiles y los ataques energéticos; sus piernas y puño están cubiertos por varias púas que incrementan el daño que produce con sus golpes.
Piloto: Inteligencia artificial limitada.

107

Gratonios
Episodio: 92
Armas: Los 2 rostros de su pecho lanzan rayos desde sus ojos; las antenas de su cabeza emiten una onda ultrasónica que causa dolor físico en los humanos; sus brazos son como largos tentáculos que puede usar como lanzas o látigos.
Piloto: No aplicable. Es una criatura de Mikene, por ello parte de su cuerpo es orgánico y tiene mente propia.

108

Pilanias
Episodio: 92
Armas: Lanza sus escamas las cuales tienen un efecto corrosivo en el metal que tocan, incluso la súper aleación Z de Mazinger; puede golpear con su cala como aleta; lanza misiles y una nube de vapor ácido por la boca.
Piloto: No aplicable. Es una criatura de Mikene, por ello parte de su cuerpo es orgánico y tiene mente propia.

109

 

¿Recordabas todos estos Kikaijus? ¿Veías esta gran serie en tu infancia?
vía La Historieta.

 
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Publicado por en 26 mayo, 2015 en Arte y Cultura, Letras

 

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Los tres tiempos de Advis

El miércoles 12 de noviembre un grupo triestamental de Música de la Universidad de Chile interpretó el Canto para una semilla, el fin de semana Napalé brindará las musicalizaciones de poetas brasileños y en diciembre el Taller Merkén hará la sinfonía Los Tres Tiempos de América. A diez años de su muerte, Luis Advis sigue siendo un compositor de plena vigencia, y quienes lo conocieron en profundidad mantienen los recuerdos muy a la mano. Tres de sus amigos cercanos, Desiderio Arenas (compositor y escritor, alumno irregular de Advis y su no biógrafo no oficial, como él dice), Wilson Padilla (flautista, profesor universitario, alumno y autodeclarado discípulo del autor de la Cantata) y Eduardo Carrasco (director de Quilapayún y su ayudante en los 60) entregan algunos elementos del artista esencial para la proyección de la Nueva Canción Chilena. Por @vilchesparodi para @meollocultural

Desiderio Arenas: “Me admiró que no me agarrara a puteadas”

Tal como lo cuento en el libro (Advis, cuatro movimientos y un epílogo, 2013) lo conocí poco después de que salió la Cantata. Yo era muy amigo de un cantante que murió hace poco, Rafael Manríquez, quien trabajaba en El Musiquero. Teníamos con él y Rubén Fernández el grupo Ñancahuazú, con el que habíamos montado una obra sobre América Latina con un tema de cada país, una cosa bien cuática. Con Manríquez teníamos el convenio de que cuando él entrevistara a alguien que me parecía interesante yo le hacía las fotos gratis y aprovechaba de conocer al personaje.

El_ChereHicimos la entrevista con Advis, tomé las fotos y le conté que había hecho esa obra. Me dijo que se la mostrara y uno o dos días después le cantamos todo el trabajo. Era raro, porque Lucho se sentó y miraba, tomaba notas, y cuando terminamos dijo “mira, es interesante, pero está claro que tú no tienes idea de música”. Yo me sentí violentado, pero me dijo “porque mira, en tal parte de esta canción tú haces esto con la armonía”, y toca al piano y claro, sonaba como las huevas, pero no me había dado cuenta. “Si quieres te hago clases” me sugirió, a lo que le respondí “mira, te agradezco pero no quiero perder mi espontaneidad”. “Bueno, piénsalo, pero con todo lo que ignoras no creo que hagas mucho más que esto, no llegarás más arriba”. Me quedó dando vueltas y lo llamé dos días después, pese a que aún tenía la sensación de que mi obra era maravillosa.

Yo era un cabro soberbio de mierda pero admiraba realmente la Cantata Santa María, era una obra máxima y sospechaba que yo nunca llegaría a hacer algo así. Lucho me parecía una persona cálida, franca, y me admiró que no me agarrara a puteadas, que nunca me dijera pendejo ignorante. Me hizo unas clases bien anárquicas, desestructuradas. En la primera clase me enseñó los compases, cómo se escribían, la gráfica correcta y me dio como tarea escribir 10 valses, 10 marchas y 10 no sé qué otra cosa, en ocho compases, “sólo para ver si sabes escribir, no te preocupes de componer, pero ojalá uses figuras distintas”. Me fui a mi casa y dije “qué se cree este hueón, haré puras obras maestras”, como para que él dijera “este hueón se las trae”. Llegué con mis tareas, las miró y dijo “sí, aprendiste a escribir, no hay fallas”. Yo esperaba comentarios de otro tipo y me dice “¿o acaso estás esperando otra cosa?, por que si es eso, si quieres mi opinión, esta es mi opinión”. Agarró la partitura, sacó un pedazo de ocho compases y dijo “esto es lo único que se salva”, todo el resto lo rompió. “Pásalo de 4/4 a 6/8 para que no quede tan duro”, agregó. Fue vandálico.

“Era fanático de las teleseries brasileñas y no perdonaba cuando las daban, decía ‘dame un momento’ y se iba a verla”.

Así eran las clases, duraban todo el día, porque después de tres o cuatro horas de trabajo lo acompañaba a hacer trámites, a sus clases en la U, a reuniones con amigos donde hablaba de cualquier cosa. Me hizo unas cuatro clases de ese tipo en las que aprendí más o menos lo que se aprende hasta en tercer año de Conservatorio, lo que es lógico porque vas a otro ritmo con un maestro.

Posiblemente Lucho era el o uno de los tipos más cultos que conocí, y esto lo demostraba cuando invitaba gente a su casa. Podía disertar sobre filosofía griega, escritores alemanes, con datos tremendamente irrelevantes de cultura pop. Era fanático de las teleseries brasileñas y no perdonaba cuando las daban, decía “dame un momento” y se iba a verla. Eso ayudaba en su pedagogía porque cuando me mostró Tristán e Isolda, de Wagner, en vez de introducirme a la ópera por el camino docto me contó una anécdota muy picantosa de Wagner con el príncipe de Baviera, y eso hizo que el personaje fuera fascinante para mí. Ahí recién me puso el disco y yo sentía que estaba adquiriendo algo importante. Esa fue la dinámica hasta el Golpe, aunque yo me pierdo un poco porque me agarra más firme la cosa política. Después del Golpe no nos vemos, yo me voy a Francia y nos reencontramos recién a mi vuelta a Chile.

Entremedio tuvimos un desencuentro porque el Eduardo Carrasco me pidió que modificara un texto que había hecho Lucho y que yo encontré bien fome ( Canción de América, grabada por Quilapayún en Survarío), era mucha palabra bonita para no decir nada. Le dije “pero esto es medio feo, cómo voy a cambiarle la letra”, Eduardo me dijo “no te preocupís, yo hablo con él”. Hice un texto muy erótico donde presentaba a América como una mina rica, curvilínea y yo era el tipo que se la quería comer. No sé si habló con él pero Lucho le mandó una carta muy ofensiva contra mí, diciendo que qué me creía, cómo mancillaba un texto puro, épico, mistraliano, con un folletín asqueroso donde quería “fornicarme” a América (en la grabación usa otro verbo, algo más expresivo). Cuando volví a Chile nos reencontramos y cuando  recordábamos el tema nos matábamos de la risa. Como el Lucho era muy ordenado tenía todas las cartas que se había mandado con Carrasco y leyó en sus tertulias con sus amigos todas las cosas que dijo de mí. Todo esto fue después de la pelea que ya habían tenido por la segunda versión de la Cantata, pero yo no tenía ni idea, imagínate que si en esa época dijo que Julio Cortázar valía callampa, ¡qué me iba a quedar a mí! (Cortázar fue el autor de los ajustes de los textos de la segunda versión). Al final el Quilapayún la grabó con la letra original.

 

“Dijo muchas veces que la Cantata era una obra menor,que ‘Los tres tiempos de América’ y el ‘Canto para una semilla’ eran muy superiores, pero en música popular el pueblo elige. Y el pueblo eligió la Cantata”.

 

Además de esa pelea por los cambios de la Cantata, Lucho estuvo muy enojado con los Quilapayún y los Inti Illimani porque creía que los grupos se lo jodían con los derechos de autor. Toda esa historia (ver relato de Eduardo Carrasco) sirvió para que se motivara por el tema y, viendo la indefensión de todos los autores, fuera tan importante para fundar la SCD. Durante su presidencia hizo cosas muy relevantes, entre las que destacan las publicaciones, como los Clásicos de la Música Popular Chilena (con tres volúmenes hasta el momento) y la serie Nuestros Músicos. Él, de hecho, creó el Comité de Publicaciones que desarrolla todas estas ideas.

Creo que de las cosas que le incomodaba a Lucho de haber presidido la SCD era tener que meterse en los códigos de la formalidad. Me acuerdo que tenía que viajar a una reunión y su gran amiga, Maricarmen Florez (fallecida hace algunos años) le dijo que no podía ir con la ropa que tenía. Él se negaba a cambiar su tenida, porque era LA tenida, pero la Maricarmen lo llevó de un ala y juntos compraron la ropa. Él prefería estar solo o con su grupo más cercano, en las cosas sociales solía estar incómodo, en especial cuando lo empezaban a halagar con insistencia, eso lo llevaba a otra característica muy notoria que tenía: boicotear las cosas que hacía. Le pasó sobre todo con la Cantata, de la que dijo muchas veces que era una obra menor,que “Los tres tiempos de América” y el “Canto para una semilla eran muy superiores”, pero en música popular el pueblo elige. Y el pueblo eligió la Cantata.

Otra obra de la que nunca estuvo orgulloso fue “Nuestro tiempo terminó”, siempre la basureó. Me contó para el tercer volumen de los Clásicos de la Música Popular Chilena que “un día estábamos con el Gordo (su hermano) en mi casa en Iquique y él me dijo que hiciéramos una cosa popular, de festivales. Yo estaba al piano, toqué algo, y el Gordo empezó a cantar… ‘Nuestro tiempo terminóóóó…’ y nos matamos de la risa. Quedó así, una cosa hecha a la rápida, muy rasca”. Al final lo invitaron para un Festival de la Nieve y al principio había rechazado ir porque no tenía nada de ese estilo, pero se acordó de esa canción, yo le completé unos pocos versos y le sugerí que la cantara Villadiego. Salió segundo, pero la canción la tomó Gloria Simonetti y se volvió bien popular, y desde ese momento Lucho y ella se volvieron amigos entrañables. Le hizo varias canciones.

En realidad la música popular fue siempre un submundo para él, recién al final se abrió un poquito. El folklore le interesó alegremente gracias a Violeta Parra y Margot Loyola, pero en lo popular no se interesó nunca, salvo por la música brasileña. Los boleros los encontraba apenas chistosos y en la misma Nueva Canción Chilena hacía varias diferencias, de gente que encontraba de muy pocos méritos. Era tremendamente tajante, de juicio absoluto, y me lo hizo notar una vez que le quise mostrar una música que hice para una obra de teatro en Francia, sobre un libro de Oscar Wilde. Se la llevé orgulloso, la escuchó y dijo “es bastante repetitiva”. Ya, chao, no hueveo más, me dije. Esa severidad no sé si tenía una razón lógica o una argumentación tan justificada, siento que era lo primero que se le pasaba, aunque a veces también era muy generoso, dentro de su estilo. Cuando tomé ese trocito que él salvó de mis ejercicios de ocho compases, y le hice el cambio de ritmo que me pidió, hice una canción y se la mostré. Me dijo “con esta canción eres el mejor músico analfabeto de Chile después de Pato Manns”, eso era todo un halago.

Quizás de más viejo se puso más condescendiente con sus gustos. Como además se hizo muy amigo de Fernando Ubiergo y la Simonetti, quizás con ellos empezó a mirar esa música con otros ojos. En las últimas canciones que hizo con el Quilapayún (en el disco “Siempre”, 2007) hay cosas que no son explícitamente de balada  pero que son muy bonitas, muy finas. Él encontraba que el rock era una mierda total, un vómito. Pese a eso una vez le llevé un casette con la “Rapsodia bohemia”, y le dije “Luchito, por favor escucha. Me gustaría saber tu opinión”. Dijo “es interesante, pese a que es un pastiche de estilos. Se nota que hay más que pura bulla”. Esa fue su máxima expresión de tolerancia.

 ”Lo que me impactaba era la facilidad con que la música fluía, junto con que las armonías te llevaban a lugares distintos de los habituales”.

El libro sobre él es una no biografía no autorizada, porque él me ofreció una lista de compositores para que les hiciera una biografía, y le dije “no Lucho, de esta gente no sé nada y no me interesa meterme en ellos. ¿Por qué no hago uno sobre ti?”. “Por ningún motivo”, respondió. Por eso le puse esa denominación, porque son recuerdos cariñosos de gente, no hay espacio para mala leche ni la suspicacia, es un homenaje de sus amigos y admiradores, no es una biografía propiamente tal, y además no me autorizó, no porque no confiara en mí sino por el autoninguneo del que hablamos. Él sabía que le habría importado a mucha gente conocer su vida, pero eso no lo habría dicho ni frente al pelotón de fusilamiento; creo además que él veía una suerte de nepotismo desagradable, que se hiciera un libro sobre el presidente de la SCD.

Creo que la mejor opinión sobre su aporte la de el Pato Wang en el libro, porque también fue un alumno privilegiado suyo y cuenta con los conocimientos musicales. Él habla de la utilización de recursos doctos de la Cantata, de la construcción dramática, más allá de la mezcla de instrumentos. Yo tengo poca capacidad para eso, escuché la obra y dije “¡ah mierrrda!”, era indescrifrable para alguien como yo, porque a diferencia de las piezas más populares de la  Nueva Canción Chilena, a las que accedías con facilidad, acá uno notaba que era un trabajo complejo, en el que con muchos recursos la recibías como una canción de Rolando Alarcón, muy oreja, pero si la tratas de reproducir es otra cosa. Sacar eso para la guitarra no era fácil, era tremendamente difícil. Eso me maravilló, más que la utilización de tal o cual elemento, más que lo sinfónico y lo folklórico. Lo que me impactaba era la facilidad con que la música fluía, junto con que las armonías te llevaban a lugares distintos de los habituales.

Yo en lo docto me quedé hasta Stravinsky con cueva, soy un romántico a concho y seguidor de lo más antiguo, lo medieval, etc. Usé algo de la minimal music (que Wang me trató de mostrar insistentemente) para creaciones para obras de teatro y cosas así, pero nunca pude disfrutarlo estéticamente. De hecho una vez le pregunté a Wang, luego de escuchar una obra suya, “oye, pero si en esta cosa un músico se equivoca… ¿tú te das cuenta?”. “¡Pero cómo puedes ser tan bestia! ¡Por supuesto que me doy cuenta, si yo escribí esto!”, me respondía, pero yo nunca quedé muy convencido. Como te decía, lo que más disfruté fue el romanticismo y Lucho me metió en esa música, la admiró intensamente y por algo se murió escuchando “El caballero de la rosa” (de Richard Strauss), ese era su universo musical.

Wilson Padilla: “Su legado sigue muy fuerte en la Facultad”

Con Lucho tuve un contacto muy cercano. Lo conocí desde que tenía 15 años, yo ya estudiaba flauta y tenía lazos musicales con Jaime Soto. A través suyo lo conocí e hicimos muchas cosas juntos, porque participé de las músicas que hizo para obras de teatro, de cine, como para la película “Coronación”, para comerciales, etcétera.

padilla2Me hizo clases de audición dirigida y me transformé en una suerte de discípulo suyo. Teníamos actividades sociales, jugábamos poker los domingos en la tarde, por entretenernos, sin apostar plata. Se hablaba de todo y era divertido y enriquecedor, porque Advis es de las personas más cultas que he conocido, pero lo mostraba sin aspavientos.

Él fue profesor de la Universidad de Chile, pero como no tenía título no era contratado. Estudió leyes, piano, filosofía, no terminó ninguna carrera pero sabía de todo y estudió hasta el final. Sus clases eran muy buenas, de la historia comparada de las artes. Partía con música, seguía con geografía, historia, filosofía, etc.

Como era un gran admirador de Wagner, las primeras clases de audición que tuve era un cassette con cosas de él; me ponía un trocito y me decía de qué obra es esto y lo estudiábamos en el piano. El cromatismo de Wagner está mucho en su música y es bastante identificable; por ejemplo alguna vez creí haber reconocido un arreglo suyo en un tema de Ortiga y después algunos de ellos me ratificaron que era un arreglo de Lucho.

Yo tocaba instrumentos latinoamericanos en un grupo con amigos de varias carreras de la Universidad Católica, nos llamábamos Pasando Agosto. Como trabajábamos con repertorio nuestro me dio por componer, ponía música a los textos de otro colega o hacía los arreglos de sus temas. Tuvimos el estreno en el Teatro Novedades, para el que montamos un recital completo, con dos partes, así que invité a Lucho para que viera al grupo. Cuando terminamos lo busqué para saber su opinión pero no lo encontré. Al día siguiente tenía clase de audición, así que le pregunté qué le había parecido. Me dijo “dedícate a tocar la flauta, huevón”, así que fue la última vez que compuse algo. Ahí decidí que nunca más. Ahora analizo las obras que hice y creo que él tenía razón completamente, porque nunca estudié nada de eso, me tiré el salto a pata pelá. Él era muy crítico y no se hacía problemas con decirlo, a mí me gustaba esa honestidad, porque aporta y no se estila. Ahora me río mucho de lo que me dijo, pero en su momento sufrí montones.

También se enojó cuando estrenamos su “Invitación al vals”. Alejandro Lavanderos, mi profesor de esa época, le pidió una obra para un disco de música contemporánea chilena e hizo este tema que es un poco lúdico, que muestra lo entretenido que puede ser. Pero cuando lo presentamos estaba indignado porque hicimos unas pequeñas modificaciones de los tempos. “No, no, no, yo no hice eso”, decía muy molesto. Pero al mismo tiempo podía reconocer cuando algo le gustaba, como ocurrió con “La represión”, de Jaime Soto, que es parte del “Oratorio de los Trabajadores”. “Me hubiera encantado escribirlo”, me dijo alguna vez.

Cuando grabábamos la música de “Coronación” pude conocer lo rápido que era para componer. Recuerdo que nos faltaba un saxo para grabar e invitó a Miguel Villafruela. Se pusieron a conversar y Miguel le dijo que tenía un cuarteto y que si se animaba a componer podían interpretarle algo. No pasaron ni diez días cuando lo llamó: “está listo tu cuarteto”, le dijo. También me contaron una anécdota con la Isabel Parra. Me dijeron que en un comienzo el “Canto para una semilla” estaba pensado para la Isabel y los Quila, pero que tuvieron algún problema en una gira y que se cayó todo. Él le dijo que le iba a hacer algo con las décimas de Violeta y que la grabarían con los Inti Illimani. Pasaron unos meses y la Isabel lo llamó: “Luchito, voy para allá para que me muestres lo que llevas”. Él se había olvidado completamente, así que estaba metido un lío. Apenas llegó la Isabel le dijo que lo esperara un minuto y se metió con el libro al baño para armar algo. Volvió al living, tocó algo al piano y la Isabel quedó fascinada, pensó que llevaba meses componiendo eso. Le ayudaba que fuera una obra sobre Violeta Parra porque ella le impactaba mucho, la admiraba profundamente. De hecho cuando escuchaba una canción con mala acentuación en el texto decía “¡la única persona que tiene derecho a cometer eso es la Violeta Parra!”.

Yo estoy de acuerdo con lo que él decía de que había hecho cosas mucho mejores que la Cantata. La Sinfonía es de las cosas más grandes que ha hecho, por la estructura musical, las canciones populares que hizo para Gloria Simonetti eran muy bonitas también. Y bueno, en el ámbito docto hizo muchas cosas valiosas, que en este ambiente se conocen y se valoran, así que no creo que haya que reposicionar su figura, sino simplemente darle las gracias por todo su aporte.

“En la música importa lo que hiciste y lo que legaste, y creo que él ha legado mucho”. 

Cuando murió fue muy fuerte para mí, porque había algo de dependencia hacia él. Yo estaba en plena formación y fue un poco difícil. Además él estaba muy relacionado con mi familia, porque mi hermano era su ahijado. Teníamos mucha cercanía con Lucho y con su familia, había un contacto permanente. Mi hermano falleció hace algunos meses y justamente me preguntaron por esos días cuándo había sido la última vez que había llorado. Por esos días no me había dado el tiempo de conversar conmigo por lo de mi hermano, pero una semana antes había escuchado el divertimento del “Quinteto de vientos y piano”, y su segundo movimiento es realmente maravilloso, siempre me llega mucho.

Su legado sigue muy fuerte en la Facultad de Artes. Muchos de los profesores actuales estudiaron con él, así que se mantiene esta influencia del trabajo correcto y además su música siempre se toca. En la música importa lo que hiciste y lo que legaste, y creo que él ha legado mucho, porque acá en los talleres de música popular siempre hay música suya, su material es muy recurrente en muchos ramos, puedes enseñarle mucho a los estudiantes con sus obras. Yo al menos lo saco a colación cada vez que puedo, porque es un gran ejemplo, soy muy afortunado de haberlo conocido.

Eduardo Carrasco: “En nuestra historia hay muchos enojos y reconciliaciones”

Cuando comenzamos a trabajar con Lucho la mayoría del grupo no leía música. Algunos sabíamos un poco pero en general montábamos de memoria. Había una suerte trabajo de taller, memorizando todo, y era interesante, porque se experimentaba, uno tenía una idea y cada integrante retenía su parte, después se cambiaba, se requería una experticia para no perderse y al final quedaban fijos los arreglos. Cuando llegó Lucho tenía sus partituras, estaba todo escrito, y lo que hizo fue enseñarnos uno por uno las partes cantadas e instrumentales. Nos reuníamos en su departamento, se sentaba al piano en un lugar muy chiquitito, que era como la sala de un dentista, y él con el piano tocaba las melodías, cada uno aprendía su parte, y cuando había revisado canción por canción a cada uno, nos juntábamos e íbamos cantando todos. Nos corregía y revisaba con partitura si todo estaba en orden. Se adaptó al modo de trabajo nuestro, que por suerte teníamos buen oído, porque aprendimos rápidamente.

adviscarrascoEl trabajo de memorización es muy interesante desde el punto de vista musical, porque cuando tienes el apoyo de la partitura eso puede restarle expresividad a lo que cantas, y cuando memorizas el canto es más espontáneo, casi expresado directamente. Puede ser utilizado, incluso, en la música culta, en el sentido de que en general es así, porque en un concierto el solista no lee, y él es el encargado de darle mayor expresividad a la obra. Creo que hay relación entre la expresividad y el que esto no sea leído. Y hay muchos músicos que se pegan a la partitura y no se pueden despegar, se aprenden algo leído y no saben pasar a la espontaneidad. No te digo que reemplazaremos las partituras o que no sirven, no soy de ese discurso, pero sí hay algo interesante ahí, desde el punto de lograr expresividad. Y eso me hace pensar en otra cosa que es interesante, que es que ciertos aspectos de la música popular pueden ser transferidos a la clásica, como por ejemplo lo que sucedió con nuestra experiencia con (Gustavo) Becerra, muchos años después. Le sorprendió mucho que este grupo fuera el que tocaba y al mismo tiempo cantaba, cosa que no ocurre en la música clásica. Fue tan interesante para él que escribió una música de cámara para violín, cello, y algo más donde los tipos además tenían que cantar. Aplicó la forma nuestra a la música clásica, es interesante. Ahí hay un desafío, porque en nuestra experiencia llegamos a hacer cosas complejas, muy complejas. Te pongo el caso de Carlitos (Quezada), quien tuvo que tocar la percusión de la Chabela (“Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela”) y hacer la voz solista. No es la percusión de un vals, sino una cosa complicada con cambio de instrumentos, irregular, no es sistemática, hay que aprender cada movimiento y se lo aprendió, lo hacía fantástico en la escena.

 ”No despreciaba lo que hacíamos, le veía sus límites pero se daba cuenta que podía sacar cosas”.  

Esas cosas pasaban, que el compositor docto tomara elementos de las cosas que hacíamos intuitivamente. Lucho, por ejemplo, tomó un arreglo que hicimos a la usanza del Quinteto Contrapunto de Venezuela (“El polo salió de España”), lo analizó y sacó la idea para el arreglo de “Lo que más quiero”, que por supuesto realizó mucho mejor que nosotros, siempre  hubo un ir y venir de influencias. La misma Cantata, tal como la concibió, no es la que fue después, porque hubo modificaciones. La primera canción le sugerimos que la cambiara, porque tenía un enfoque algo ingenuo, y nosotros inmediatamente vimos que estaba fuera del contexto en que vivíamos. Él era muy receptivo, de mucha apertura, de aprender rápido, y no despreciaba lo que hacíamos, le veía sus límites pero se daba cuenta que podía sacar cosas.  

Para la Cantata ya sabía lo que podía dar cada instrumento y cuáles eran los que usábamos, no sé cómo lo consiguió, pero sabía bien las tesituras, no cambiamos nada de eso. Donde sí cambiamos algo fue en “Los Tres Tiempos de América”, que cambiamos la tonalidad de una quena porque la melodía instrumental de “Un hombre desterrado” estaba en un tono prácticamente imposible de hacer con la quena y la cambió a sugerencia nuestra.

Las peleas con Lucho por la Cantata fueron una cosa bien antipática. Se iban a cumplir no sé cuántos años de la matanza o de la primera edición y decidimos hacer una nueva versión. Estábamos fuera y había muy poco vínculo con la gente de adentro porque era peligroso. De hecho vivimos una experiencia complicada con él, porque al comienzo de la dictadura llegaron noticias alarmantes, y entre las tragedias de Jara,Neruda, Allende, las noticias de persecución, en medio de eso llegó la noticia de que habían pescado a Lucho. Inmediatamente hicimos lo que hacía todo el mundo, denunciar públicamente el hecho, con conferencia de prensa, llamar a la solidaridad para que hubiera presión y se liberara. Resultó que la noticia era falsa y claro, él se enojó porque lo entendió como una cosa irresponsable, porque lo que pasó es que lo convocaron a una reunión para decirle que no se metiera más en cosas políticas, para atemorizarlo. Entonces el alboroto que armamos focalizó aún más la atención de los milicos en él, contrariamente a lo que queríamos, que era salvarlo de las garras de los milicos. Eso le dio mucho miedo y le molestó, se enojó mucho tiempo por este acto de solidaridad (se ríe).

Bueno, entonces llegó este momento e ingenua o tontamente quisimos hacer una cosa definitiva de la Cantata, creíamos que podía mejorarse, así que hicimos una grabación en la que participó Héctor Duvauchelle que andaba en París. Como había cosas que no nos sonaban bien en el texto le pedimos a Julio Cortázar que nos sugiriera algunos cambios. Lo hicimos y no le consultamos a Lucho, porque pensamos que era algo bueno, con cosas mínimas, nada sustantivo. Cuando se enteró Lucho se molestó muchísimo, le pareció que era un atentado a su obra y nuevamente se enojó, en nuestra historia hay muchos enojos y reconciliaciones.

También hubo enojos porque al principio pensó que cuando hacíamos un concierto teníamos que pagarle directamente los derechos de autor, pero eso era una mala información, porque sus ingresos van a la sociedad de autores y a Lucho, que era muy porfiado, se le metió en la cabeza que le debíamos plata. Yo le mandaba carta tras carta de que no era así, pero Lucho no me creía. Fueron dos o tres años de acusaciones, en los que le contaba a todo el mundo que no le pagábamos, nos estaba dejando pésimo. No sé de dónde saqué fuerzas para hacerle una carta kilométrica con los artículos de las leyes del derecho de propiedad, una cuestión elaboradísima para explicarle que lo que tenía que hacer era meterse a un organismo que fuera reconocido internacionalmente. Viajó a Uruguay, se hizo socio de la sociedad de autores uruguayos y empezó a recibir derechos y volvió la reconciliación.

 ”Fue curioso, todo se dio perfectamente, porque nosotros buscábamos algo como la Cantata y Lucho nos buscaba a nosotros”.

De ahí ya fuimos amigos hasta que se murió, sobre todo cuando volví a Chile, e hicimos cosas a través de la SCD, porque yo entonces estaba en el Ministerio de Educación. En los últimos años nos hizo varias canciones, algunas de ellas están en los discos y otras todavía las tengo, están inéditas. Vino todo un período de tranquilidad, de amistad, que duró hasta el final. Cuando vino el reagrupamiento del Quilapayún se produjo una nueva posibilidad de trabajo común, porque tuvimos que hacer discos y nacieron varias canciones de colaboración.

En realidad con Lucho teníamos una amistad muy larga, antigua, de los tiempos del Pedagógico, en que él era profesor de filosofía del arte, fue profesor mío, y después nos vio en una actuación a la que lo llevó Isidora Aguirre, en el IEM, de esas que hacíamos con Víctor Jara. Quedó impresionado, y por eso escribió la Cantata especialmente para nosotros, dedicada al Quilapayún. Ese día nos vio, tomó nota de los instrumentos que teníamos y concibió algo pensando en el grupo, aunque de todos sólo me conocía a mí por mi vínculo con la filosofía. Llegó a nosotros a través de Sergio Ortega, a quien le habíamos pedido hacer algo de más envergadura, porque estábamos un poco cansados de tantos discos de canciones. Fue curioso, todo se dio perfectamente, porque nosotros buscábamos algo como la Cantata y Lucho nos buscaba a nosotros.

La relación de Lucho con la música popular era algo ambivalente, porque él era muy admirador de Wagner, especialmente de Strauss, venía de una evolución armónica, posromántica, de una expresión muy grandiosa de la música, de grandes orquestas, le gustaba eso. Eso admiraba y le hubiera gustado hacer, entonces cuando se ubicaba en su perspectiva de músico culto por supuesto que la música popular le resulta irrisoria, porque no está a la altura expresiva. Pero por otro lado tenía sensibilidad para eso, estuve muchas veces en varias fiestas y reuniones sociales donde Lucho se sentaba al piano y cantaba boleros. “El reloj”, “Contigo en la distancia”, todos esos boleros mexicanos le fascinaban y los tocaba y cantaba con su voz horrorosa. Cuando se trata de juzgar sobre el valor artístico y cultural, él se ubicaba en la perspectiva de la música clásica, pero en su nivel tenía una valoración de la música popular.

A todos los artistas o creadores les pasa que son identificados con una obra y esa reducción termina molestándoles un poco. Para todo lo que hizo Lucho era injusto que se le hablara sólo de la Cantata, pero es la obra que lo marcó definitivamente. Además le molestó que a veces se dijera que era una obra del Quilapayún, porque fue el grupo que grabó la primera versión y la más exitosa. Eso pasa porque a veces los periodistas no son muy cuidadosos. Por varias razones la obra se le volvió un poco antipática, y dijo públicamente que le gustaba mucho más la Semilla, cosa que nacía, creo, de una situación un poco falsa. Pero te puedo contar que cuando hicimos los conciertos del reencuentro en el Teatro Teletón, en septiembre de 2003, lo invitamos a la primera función. Lo llamamos al escenario cuando terminó la Cantata y se arrancó. Quedamos muy metidos y pensamos que no le había gustado, así que lo llamé y me dijo “no, al contrario, me encantó el concierto, lo que pasa es que me dio vergüenza que me llamaran al escenario. Pero voy de nuevo, dame entradas”. Le conseguí entradas y fue de nuevo, pero esta vez se subió y nos visitó en camarines, se portó más civilizado.

Varios meses después salió el dvd con el concierto y como él era muy poco apegado a lo material no tenía dónde ver el dvd. Lo invité a mi casa, ahí nos sentamos y la vimos entera. Cuando terminó la obra lo miré de reojo para ver qué pensaba, y noté que tenía lágrimas en los ojos, estaba llorando. Suavemente dijo con la voz entrecortada, “es linda mi Cantata”. Ahí quedó reconciliado, se cerró el ciclo.

vía El Meollo Cultural.

 
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Publicado por en 19 mayo, 2015 en Arte y Cultura, Letras, Música

 

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